La ética de la persona




Todos los contenidos trabajos en los 18 temas propuestos por el maestro Paradell apuntan hacia las buenas prácticas del ser humano, al bien y a la moralidad, a esa capacidad racional del hombre para girarse por lo que garantice la sana convivencia.


En este contexto me afinqué en las voces de autores como  Lopez y Díaz quienes presentan explícitamente una mirada hacia la ética de la persona.


Estos plantean que no hay que obedecer ninguna conciencia ajena ni ninguna ley humana que nos impela hacia el mal. Establecen que no hay prioridades éticas de conveniencia que justifiquen el mal. La ética no deja espacio para negociar con el mal las conveniencias personales. El mal no admite diplomacia ni negociaciones; hay que atajarlo y destruirlo de inmediato. El bien no es ninguna teoría ni hipótesis que hay que completar, no es una idea en busca de un cuerpo; es un acto positivo intrínseco, completo y acabado para su uso y aplicación inmediata.


Eugenio María de Hostos dijo "Un hombre si no es bueno no es hombre" anteponiendo el bien a cualquiera otra condición natural del ser humano y echando por delante la imposibilidad ética del animal racional. 


El animal irracional no puede ser ético porque se le permite matar indiscriminadamente para sobrevivir, mata indiscriminadamente porque no tiene razón ni conciencia para discriminar entre el bien y el mal. El hombre no todas las veces necesita la razón para ser ético pero siempre necesitará de la conciencia. 


Decía Pedreira que la moral para Hostos no es un imperativo categórico de la razón si no el resultado de las relaciones del hombre con la naturaleza. 


En cambio Roseau, decía que el hombre nace bueno, pero se prostituye en la sociedad.


No cabe duda que la razón le ayuda al hombre a ser ético pero no le es indispensable para ser bueno. Infinitas son las demostraciones automáticas del amor que no han pasado por la razón y en ese sentido, hay sentimientos del corazón que la razón no entiende.


 Tampoco hay una correlación  indispensable entre la educación y la ética. Por qué? Una persona puede ser muy ética educada sin la necesidad de asistir y participar de la explicación de un currículo pedagógico científicamente organizado.


En fin, lo antes dicho evidencia la importancia de la etica y la moral en la sociedad, sin un programa etico no habría una civilización progresista, sin embargo, para que haya una moral social se tiene que empezar por una moral individual.


Fuente consultada: Una mirada hacia la etica de la persona. Enriquez Díaz y Doel Lòpez

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